Cuidados posquirúrgicos en el paciente sometido a Citorreducción y Quimioterapia Intraperitoneal hipertérmica o de alta temperatura

Los pacientes que son candidatos a este tipo de cirugía son seleccionados de manera meticulosa para tratar de garantizar el mayor éxito posible de este procedimiento.
Los médicos que participan en la evaluación desde la primera consulta son el cirujano oncólogo, anestesiólogo, nutriólogo, médico internista y el médico intensivista (especialista en el manejo de pacientes críticos) quien será el encargado de dar continuidad al cuidado y tratamiento que recibe el paciente desde el momento en que ingresa al área de quirófano.

Previo a la cirugía cada uno de los médicos que participará en el evento quirúrgico debe ser sin duda alguna, por la naturaleza y complejidad de este procedimiento, personal altamente capacitado y con experiencia en el tratamiento y cuidados de este tipo de pacientes; ya que cada una de las etapas ya comentadas de la cirugía someten al paciente a un estrés importante, donde cada uno de sus órganos del cuerpo sufren cambios y adaptaciones en su función como resultado del trauma quirúrgico, tiempo prolongado de cirugía, administración de la quimioterapia intraperitoneal a una temperatura promedio de 40º C, enfriamiento paulatino y traslado a la unidad de cuidados intensivos.

Los buenos resultados dependen de la experiencia y el compromiso de cada uno de los miembros del equipo que participa en la cirugía. Por ello el cuidado posoperatorio es fundamental, requiriendo vigilancia estrecha de las funciones vitales como lo es el ritmo y frecuencia cardiaca, presión arterial, adecuada oxigenación por parte de los pulmones, buena función de los riñones en relación a la producción de orina y equilibrio de sales como el sodio, potasio, cloro, calcio y magnesio, esenciales para garantizar un funcionamiento óptimo del resto de los órganos. Además de esta medidas, se debe mantener monitoreo estrecho de la función del hígado y la producción de sustancias encargadas de la coagulación así como especial cuidado en las complicaciones relacionadas a una cirugía de esta magnitud.

La mayoría de pacientes tienen una estancia aproximada en la Unidad de Cuidados Intensivos de 3 a 5 días, requiriendo mantenerse sedados ( dormidos) y conectados a un ventilador mecánico responsable de garantizar una función óptima a nivel de los pulmones para suministrar adecuado aporte de oxígeno al resto de los órganos. De igual modo cuando las condiciones lo permiten inicia apoyo nutricional especializada y elaborada de acuerdo a la necesidades diarias de cada paciente. Este tipo de soporte nutricional es administrado por vía intravenosa a través de un dispositivo especial llamado catéter venoso central el cual se coloca desde el momento del ingreso al hospital. Una vez que el estómago e intestinos tienen un adecuado movimiento se inicia la alimentación enteral es decir por tubo digestivo y se administran dietas o fórmulas especializadas para estimular al intestino a recuperar su función lo mas rápido posible para posteriormente integrarlo a una dieta normal.

Una vez que el paciente se logra retirar del ventilador mecánico, y su corazón, pulmones, riñón e hígado logran estabilizarse logrando recuperar sus funciones normales, se considera que el pacientes es candidato a continuar su vigilancia y tratamiento en un área de cuidados generales, donde el grupo de especialistas que conforman el equipo multidisciplinario continuarán a cargo de su cuidado, tratamiento y seguimiento hasta el egreso hospitalario.

Es importante recalcar que este tipo de cirugía, requiere una selección minuciosa del paciente , así como las evaluaciones correspondientes por parte de los diferentes especialistas que conforma el grupo de atención multidisciplinaria. Todos y cada uno de ellos deben ser personal capacitado y con experiencia en el manejo de este tipo de casos, por ello la recomendación para este tipo de pacientes, es que se informen adecuadamente si las personas que brindarán la atención cumplen al 100% con la experiencia y los recursos necesarios para garantizar la seguridad y el éxito de este tipo de procedimiento quirúrgico.

Dr. Pável Eledin Aguilera González
Especialista en Medicina Interna
Subespecialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva