¿Qué es Carcinomatosis?

La carcinomatosis peritoneal constituye el estadio terminal de algunos tumores malignos intra y extra-abdominales, que presenta una elevada mortalidad con los tratamientos habituales y supervivencias medias que anteriormente alcanzaban en el mejor de los casos una sobrevida no mayor a seis meses. En los últimos años se viene desarrollando una compleja técnica que incluye una amplia resección peritoneal parietal y visceral tanto en abdomen como en pelvis, extrayendo los tumores visibles macroscópicamente y posteriormente una perfusión en el peritoneo utilizando aprox. 3 lt de solución con agentes quimioterapéuticos a una temperatura de 42°C, con el fin de alcanzar una alta concentración peritoneal, limitando su absorción a nivel sistémico, para tratar las lesiones microscópicas residuales, habiéndose descrito supervivencias que pueden llegar hasta el 80% a los cinco años, según el tipo de tumor.

El manejo anestésico de estos pacientes es complejo, especialmente debido a la agresividad del procedimiento. Las principales complicaciones van a estar asociadas a la cirugía de larga duración, el sangrado secundario a las amplias resecciones quirúrgicas y a la hipertermia provocada por los agentes quimioterapéuticos.
Dicho procedimiento induce importantes cambios sobre el estado cardiovascular, el consumo de oxígeno y los parámetros hematológicos de los pacientes, aunado a esto, debe tomarse en cuenta el aumento de presión intra-abdominal durante el procedimiento, variables que obligan al anestesiólogo a esforzarse por mantener en niveles óptimos el volumen circulante, compensar la hipotermia durante la fase citorreductora y la hipertermia durante la aplicación de quimioterapia intraperitoneal.

Por otra parte, como resultado de la extensa área de superficie peritoneal resecada, debe haber un adecuado balance perioperatorio de líquidos, así como un buen manejo del dolor y del estado de coagulación, todas estas medidas, las cuales son de vital importancia durante el trans y post operatorio, las realiza el médico anestesiólogo, mismo que estará al pendiente siempre de mantener al paciente en un estado más fisiológico desde iniciada la cirugía.

Para llevar a cabo dicho procedimiento, se hace bajo 2 tipos de anestesia: bloqueo regional, misma que interrumpirá los estímulos dolorosos bajo el efecto de anestésicos locales, y también anestesia general, para asegurar la vía aérea y que el paciente reciba el aporte necesario de oxígeno que le permita estar en condiciones óptimas, así como asegurar que el paciente se mantenga en un plano anestésico durante todo el transcurso del procedimiento.

Durante el mismo el médico anestesiólogo será el encargado de revisar que la presión arterial se mantenga en valores lo más normales, y administrar medicamentos que aseguren dicha normalidad, de la misma manera vigilará que el gasto urinario del paciente sea el óptimo para asegurar una función renal adecuada, vigilar la temperatura evitando cambios bruscos durante la perfusión de la quimioterapia.